Este cruceiro barroco de granito (1718), trasladado desde el Puente Romano a un antiguo cementerio medieval, reposa en tres gradas cuadradas. Destaca por sus tallas de Cristo y la Virgen Dolorosa, esta última rodeada por cuatro medallones que representan a los evangelistas.
Este cruceiro barroco de granito (1718), trasladado desde el Puente Romano a un antiguo cementerio medieval, reposa en tres gradas cuadradas. Destaca por sus tallas de Cristo y la Virgen Dolorosa, esta última rodeada por cuatro medallones que representan a los evangelistas.