El monasteiro de San Miguel de Canedo fue construido en el siglo XVIII a raíz de la donación del pazo de Canedo, del siglo XV, por parte de Diego Sarmiento de Soutomaior a los franciscanos que años anteriores vieron como su convento era destruido en la guerra con Portugal.
En el siglo XVIII los franciscanos comenzaron las obras del pazo para rehabilitarlo y convertirlo en convento. Primero construyeron la iglesia en el año 1777 y reformaron el claustro, del primitivo pazo aprovecharon las piedras, los muros y la puerta principal, la obra concluyó entre 1784 y 1785 según las inscripciones que se pueden ver en el convento.
La iglesia es de planta de cruz latina y presenta tres naves, las cubiertas son de bóveda de crucería y de bóveda de cañón. Destaca un cruceiro de planta cuadrada con cúpula esférica con linternas sobre pechinas. En las fachadas de los muros del convento y la iglesia se pueden ver unos escudos que pertenecían al antiguo pazo de los condes de Salvaterra, todos tienen las armas de los Sarmiento Sotomayor.